No podía estrenar este blog de otra forma que no fuera indicando las tres claves por las que pasa un reto tan grande como es el de adelgazar -y más si tenemos en cuenta la enorme cantidad de kilos que bajaremos-.
Constancia, paciencia y fuerza
Por esos tres puntos pasará nuestro éxito o fracaso a la hora de hacer una dieta.
Sin constancia no habrá resultados, con altibajos a la hora de tomar comida saludable -sí, cayendo en esos denominados caprichos- no llegaremos a la meta. Ojo, un capricho será permisible de vez en cuando, no semanalmente ni periódicamente, sólo cuando consigamos una meta. A los 10 kilos perdidos, por ejemplo, podrías probar algo de esos alimentos que se eliminaron al comienzo de la aventura. Dependerá, lógicamente, de cuánto quieras perder al final o cuánto peses. No es igual de fácil perder 4 kilográmos para una persona con un sobrepeso importante que para alguien que sólo se quiere quitar de encima unos kilitos. Además, por experiencia, tras un capricho tu cuerpo te pedirá otro. Cuidado.
Con falta de paciencia tampoco llegaremos lejos. Perder peso es una carrera de fondo, más si lo queremos hacer de manera sana. No busquemos adelgazar mucho en poco tiempo, tu cuerpo se resentirá, tu salud también y al final, el llamado efecto rebote aparecerá. Y paciencia también para acabar. Una vez que llegues a la meta, como si de una carrera se tratara, debes seguir trotando un poco y estirar los músculos, es decir -volviendo a la dieta- readaptarte a los alimentos que llevas un tiempo sin ingerir.
Y por último fuerza, mucha fuerza. Tendrás que hacer grandes esfuerzos de voluntad para no caer en tentaciones en reuniones familiares, con amigos, cenas... Los restaurantes actuales tienen un gran número de platos saludables: desde ensaladas de todo tipo, a carnes a la plancha, o pescados. Entonces, ¿por qué caer en las redes de los malos hábitos? Sé fuerte en tus ideas y no sucumbas al "por un día no pasará nada".
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