Una de las grandes capacidades del té es su facilidad para saciar, por ello os recomendamos el siguiente truco en esos momentos en los que sientas que tu cuerpo te pide picar algo.
Cuando te ocurra eso, evita abrir el frigorífico. Coge una taza, métela en el microondas y calienta el agua. Después, échale una bolsita de té o una infusión. En definitiva, prepárate un té.
Si a eso le añades las bondades del té rojo y el té verde, habrás calmado tus ansias por picar a la vez que le has sumado los beneficios de estas infusiones de las que ya hablamos en otro artículo.

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