Quizás a veces necesites un plus de motivación para entrenar, ponerte las zapatillas y salir, por ejemplo, a correr. Probablemente, a veces requieras un empujón que te anime a dar no sólo lo mejor de ti, sino todavía más de lo que puedes dar cuando estás a punto de desfallecer. En algún momento puede incluso que dudes de tu capacidad para esforzarte y quieras abandonar tu meta; pero al final, siempre terminas alargando la zancada para arañar unos segundos al cronómetro y ganar una carrera en la que sólo competías contra ti.
Y es en ese momento, cuando haces todo ello, cuando tu alma se ha quedado agotada en el camino, el sabor salado del sudor impregna tus labios y la felicidad embriaga todo tu ser, es ahí cuando a veces te sientes un loco, eso sí, corredor.
Para que todavía seas más consciente de cuán loco estás te recomendamos este vídeo, siete minutos repletos de detalles que al final te harán decir: "sí, soy un loc@ que corre".
Disfrutadlo

No hay comentarios:
Publicar un comentario